
Ayer tenías ganas de hablarte,
y aunque me cuesta decir palabras
cuando te miro a los ojos
Ayer quería hablarte.
Quizás no buscaba respuestas,
ni consejos
solo un oído amigo
que pudiera escuchar
mi llanto
Ayer tenia ganas de hablarte
hundir mi cabeza en tu pecho
y sentir tu aliento
en mi frente